El artículo comienza con el análisis de los avances y limitaciones en
el campo de la salud pública, para abordar más tarde la discusión
alrededor de la salud colectiva. Reconoce que la salud pública dominante
en Ecuador y en América Latina se basó en una metáfora dominada por
el presupuesto filosófico-teórico de la enfermedad y la muerte, el
método positivista, el estructural funcionalismo y el reconocimiento
del poder del Estado como fuerza privilegiada para asegurar la
prevención de la enfermedad. Estas categorías posibilitaron a los
salubristas comportarse como interventores técnico-normativos. Los
cambios ocurridos en estas últimas décadas de globalización obligan a
la salud pública a encontrar un nuevo derrotero, mediante el cual se
pueda comprender y actuar sobre la salud y la vida, y no solamente
sobre la enfermedad; interpretar la cultura poblacional y sus formas de
ejercicio del poder, y entregar mayor fuerza a la acción social y a
las nuevas identidades que luchan por su salud. En esta forma el
salubrista debería más bien cumplir un papel de intérprete-mediador de
las propuestas diversas en la construcción de la salud. La superación
de la salud pública convencional, radica en mirar e interpretar el
proceso salud-enfermedad de manera distinta, o sea, ver la salud
poblacional en su realidad histórica, en su matriz contextual, en su
fundamentación vital y no solo como descuento de enfermedad. Se
requiere además, cambiar las prácticas que buscan únicamente éxito
técnico ante el compromiso de alcanzar logros prácticos. Al hacerlo se
desarrolla ese cuádruple movimiento que nos recomienda Mario Testa, de
construcción de sentido y significado, de constitución y determinación.
La salud colectiva al ser un conjunto articulado de prácticas
técnicas, ideológicas, políticas y económicas siempre abierta a la
incorporación de propuestas innovadoras, constituye una cantera de
inmenso valor para la reflexión y avance de la salud pública
alternativa.
Leer mas:
Granda Edmundo.
A qué llamamos salud colectiva, hoy. Rev Cubana Salud Pública
[revista en la Internet].
2004
Jun
[citado
2013
Ene
14]
;
30(2):
.
Disponible en:
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662004000200009&lng=es.
se posiciona a la epidemiología y sus saberes subsidiarios, como ejes centrales en el planteo curricular del presente plan de estudio. Ello responde al objeto de estudio de la epidemiología: los problemas de salud-enfermedad-atención y cuidado a nivel colectivo, entendiendo lo colectivo no como la adición de unidades individuales , “sino en cuanto nos permite aprehender la dimensión propiamente social de este conjunto de individuos, que así dejan de ser entes biológicos yuxtapuestos” .