lunes, 8 de julio de 2013

Estudiantes de la Licenciatura en Nutrición de la Católica, en una importante Empresa Santafesina.












La comunicación de resultados de investigación científica y tecnológica se desempeña en un
marco que experimenta modificaciones cada día más aceleradamente y que ha adquirido una fisonomía
absolutamente imprevisible hace pocos años. En efecto, tal comunicación, en su más amplia acepción,
que abarca un abanico de modalidades –desde los artículos clásicos hasta las notas de prensa, y
desde la publicidad de productos médicos hasta las presentaciones orales en reuniones académicas–, se
desenvuelve en medio de una complicada trama de realidades e intereses contrapuestos, propias de lo
que ha dado en llamarse "la sociedad del conocimiento".

(Silva Ayçaguer LC. Sobre la comunicación científico-sanitaria en la sociedad del conocimiento. [Editorial]. Salud
Colectiva. 2009;5(2):149-154.)

sábado, 15 de junio de 2013

Estudiantes de la Licenciatura en Nutrición Colectiva y la Comunicación.

Nuestra comprensión de la comunicación 
nos permite articular el “mundo de los objetos” 
al “mundo de los sujetos”, es decir, pasar de una 
lógica normativa a una lógica donde intervienen 
sujetos con sus intencionalidades y sus conocimientos derivados del análisis e interpretación 
de la información. Por ello, en este punto es central como categoría de análisis la acción comunicativa.

(Cátedra: Salud Colectiva- 1er año.-Prof. Adriana Lusso)

Estudiantes en el Complejo Multimedial de la UCSF.










viernes, 3 de mayo de 2013

Consejos sobre Alimentación Saludable: Un Servicio de los Alumnos de la Lic. en Nutrición de la Católica de Santa Fe

Los problemas de salud relacionados con la alimentación se explican, con frecuencia, por razones socioculturales. Este artículo plantea la necesidad de reconsiderar dichas razones en el diagnóstico de empeoramiento de los hábitos alimentarios, ya que se han tipificado como agentes causales desde el fast-food al ocio pasivo, desde la des estructuración familiar al ritmo acelerado de vida, desde la generalización de la calefacción o el transporte mecanizado a la insuficiencia de equipamientos deportivos, desde la publicidad alimentaria a la falta de educación nutricional. Si esgrimirlas como causas no parece tarea difícil, sí lo es demostrarlas. En España, todos estos factores están presentes, pero apenas se sabe si han influido mucho o poco en la alimentación cotidiana, y si dicha influencia ha sido necesariamente negativa. Lo que sí constatamos es que las maneras de comer actuales responden, principalmente, a los constreñimientos sociolaborales, la ruptura de los aprendizajes alimentarios, el reparto del trabajo doméstico y el triunfo de las preferencias individuales. Esto explica, en parte, porqué aun conociendo las recomendaciones nutricionales, ciertas prácticas alimentarias parecen alejarse de la "dieta óptima".
Gracia Arnaiz Mabel. Qué y cuánto comer: tomando medidas frente a las sociedades obesogénicas.

Fuente:  Salud colectiva  [revista en la Internet]. 2009  Dic [citado  2013  Mayo  03] ;  5(3): 363-376. Disponible en: http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-82652009000300005&lng=es.

lunes, 18 de febrero de 2013

En Defensa de una Epidemiología con Número




En los últimos años, tanto en la epidemiología latinoamericana como en la anglosajona, abundan las críticas a la llamada epidemiología moderna, que ha predominado recientemente sobre todo en los Estados Unidos y que ha tenido enorme influencia sobre el desarrollo y el enfoque con el que se ha desarrollado la epidemiología en el resto del mundo. Las características más importantes de esta epidemiología son el énfasis en la medición y la cuantificación, y la obsesión con el uso de diseños de estudio y técnicas analíticas que permitan sacar conclusiones causales a partir de datos empíricos puramente observacionales. Es una epidemiología eminentemente cuantitativa, empírica y analítica. Este paradigma (en sentido kuhniano) epidemiológico queda plasmado en su máxima expresión en el tratado titulado Modern Epidemiology, de Rothman y Greenland, texto a menudo críptico, lleno de fórmulas, centrado exclusivamente en problemas analíticos y con tendencia a transformar en problemas cuantitativos complejísimos ciertas cuestiones que durante décadas la epidemiología más tradicional trató de manera relativamente simple.